LIMPIEZA DE PAREDES

No existe nada mejor para que nuestro hogar u oficina brinden una buena impresión como tener las paredes recién pintadas, sin embargo, no podemos pintar nuestras paredes cada año para que luzcan igual que el primer día, por tanto, Zinner recomienda realizar una limpieza de las paredes a fondo al menos tres veces al año y, por supuesto, hacer un mantenimiento, al menos mensual, de las mismas.

La mayoría de la gente no le da importancia a la limpieza de las paredes, no obstante es una parte importante de nuestra casa u oficina que acumula bastante suciedad y al mantenerse sucia o manchada muestra una mala impresión a la vista para nuestros visitantes, por lo que es vital mantenerlas limpias para poder tener un hogar limpio y saludable.

Si las paredes están pintadas debemos que tener en cuenta el color de la pintura a la hora de hacer la limpieza. Antes de empezar a limpiar una pared, se debe poner en el suelo papel periódico para que no se manche con el agua o el producto que se utilice y tapa con sábanas viejas todos los muebles.

En el caso de la limpieza de las paredes pintadas lisas y de color Zinner comparte las siguientes recomendaciones:

Se debe quitar el polvo de la pared, para lo cual se puede usar una escoba, un cepillo para el polvo o una aspiradora.

Si la escoba o el cepillo tienen cerdas demasiado gruesas, se debe colocar una camisa vieja o algún trapo de limpieza sobre ellas para evitar que rayen las paredes.

Zinner recomienda quitar el polvo de las paredes regularmente, incluso si no se las va a lavar. Esto es especialmente importante para las áreas junto a la cocina, los lavamanos, la ducha y cualquier lugar expuesto al vapor, las gotas u otra salpicadura. Además, es recomendable limpiar de manera regular, especialmente en las áreas como los interruptores de luz, donde suele acumularse la mugre.

El polvo amontonado puede limpiarse con una esponja seca.

Cubre las alfombras y los muebles que haya en el área. Protege cualquier objeto que pueda dañarse con salpicaduras de agua o con la solución de limpieza. Se puede usar sábanas viejas, periódicos, toallas o coberturas de plástico.

 

Zinner recomienda comenzar por la base de la pared. Luego limpiar gradualmente hacia arriba, secando las partes limpias. Esto evitará que queden marcas de gotas.

Para secar las paredes, se debe utilizar una toalla limpia y seca.

Además es recomendable usar muñequeras de toalla cuando se limpie las paredes, lo cual evitará que el agua chorree por los brazos y manche las paredes.

Se debe tener a la mano dos baldes mientras se limpia, uno de los baldes debe contener la solución de limpieza y el otro agua pura para enjuagar las paredes después de aplicar la solución. Se debe cambiar el agua de enjuague cuando se vea sucia.

Las paredes pintadas son relativamente sencillas de limpiar, pero se debe tener cuidado de no difuminar las manchas o quitar la pintura. Será muy útil saber con qué tipo de pintura fueron pintadas; además, las pinturas modernas normalmente se pueden lavar. Por otro lado, las pinturas más antiguas, especialmente las blancas, se pueden rayar con facilidad y se debe tener más cuidado al limpiarlas.